Comenzando con esta entrada y hasta la vendimia de los Eiswein (de haberlos) de la cosecha 2008, Martin Kerpen nos informará de forma regular de las condiciones climáticas de la añada, así como de los trabajos típicos de cada época.
No tenía recuerdo de un Domingo de Resurrección tan frío en muchos años. De hecho, la Semana Santa fue muy fría en general en nuestra zona del Mosela, y la semana del 24 de marzo tuvimos incluso algo de nieve, aunque no duró demasiado. Evidentemente, en 2008 la Semana Santa ha coincidido muy pronto, por lo que el clima no es infrecuente en cuanto al fin del mes de marzo.
Es una época, la de fin de marzo, en la que terminamos la poda del viñedo, que se realiza de forma manual. Los vinos del 2007 están en la bodega, en los barriles de unos mil litros que aquí llamamos “Fuder”.
Durante la vendimia, cada día somos capaces de vendimiar unos dos mil o tres mil litros que, en función de su calidad, van a diferentes fuder. El proceso de vinificación es inmisericorde con la calidad, y tras la fermentación, las diferencias son aún más notorias.
Por tanto, la semana pasada nos hemos dedicado a catar los diferentes fuder, de modo que vamos tomando nota de la calidad del vino resultante. Puede ser que un mosto que pensábamos sería un buen Spatlese, lo reasignemos a un vino embotellado como Kabinett si no nos convence tras la fermentación, pero también puede ocurrir el sistema inverso.
Las catas de barriles se suceden a lo largo de la semana, muchas veces con diferentes personas que nos acompañan. Cada uno tiene una preferencia distinta, aunque el objetivo es que el resultado final sea bueno.
Martin Kerpen, 31 de marzo de 2008