Valle dell’Acate – Sicilia

Valle dell’Acate fue fundada en 1981 en las suaves colinas del Valle del Dirillo, en torno al famoso triángulo territorial cuyos vértices son Acate, Comiso y Vittoria, en la isla italiana de Sicilia.

La bodega fue fundada por la familia Jacono, dedicada a la viticultura y a la producción de vino desde la época en que Vittoria era el centro siciliano más activo en la exportación de vino destinado al mercado Francés, allá por el Siglo XIX. Con esta tradición, Valle dell’Acate está especializada en el cultivo de variedades autóctonas que llevan siglos aclimatadas a las difíciles características del volcánico suelo siciliano.

Entre estas variedades están la Nero d’Avola, quizá la más conocida de las variedades autóctonas sicilianas, y que ya hemos podido disfrutar en ediciones anteriores de nuestro catálogo. Pero con Valle dell’Acate hemos descubierto variedades tintas de una sensualidad entusiasmante (la Frappatto) o blancas de una capacidad aromática desconocidas en nuestras latitudes (como la Grillo y la Insolia).

Hoy, Valle dell’Acate está en las manos de la energética Gaetana Jacono, sexta generación de la familia dedicada a la viticultura, pero con un sentido empresarial que deja pequeño el mito italiano. Gaetana ha puesto a Valle dell’Acate en el camino correcto de las variedades autóctonas y ha recibido el refrendo de la crítica y, lo que es aún más importante, de los consumidores de paises de todo el mundo. Bajo su dirección están 100 hectáreas de un terreno que en Sicilia llaman “Milaro” con un substrato de arenoso-calcáreo con vetas arcillosas perfecto para cultivar la vid en esas condiciones límite que dan lugar a los grandes vinos.

 

VINOS IMPORTADOS POR COALLA/IMPORT

Valle dell’Acate Zagra
Blanco elaborado con un 70% de Grillo y un 30% de Insolia, el Zagra es aromático, especiado (hinojo) y goloso pero con buena acidez que lo sostiene. Buen volumen y largo final de fruta madura de hueso (melocotón). Muy elegante.

Valle dell’Acate Frappato
Un vino marcado por la sensualidad, este monovarietal de Frappato es de capa media, alcanza sólo un 13% de alcohol (¿En Sicilia?). Con seis meses de crianza en depósito y un mínimo de tres meses en botella, es un vino que enamora al primer sorbo. Ideal para tomar por copas y para la gastronomía.

Tenuta Ibidini Nero d’Avola
La fruta especiada de la Nero d’Avola llevada a su máxima expresión. Un vino ligero, delicado, elegante, basado en la fruta y una acidez deliciosa, que tiene todo lo bueno de un vino mediterráneo pero sin ese golpe de alcohol que a veces hace pesados a los vinos mediterráneos. Si, además, consideramos el precio, nos encontramos ante un auténtico lujo. (Este vino se denominaba inicialmente Poggio Bidini, luego Case Ibidini).

Valle dell’Acate Il Moro
Toda la fruta especiada de la Nero d’Avola está presente en Il Moro. Una fruta interpretada en clave elegante. En boca muestra mucha fruta roja, terroir, personalidad y una gratificante ausencia de madera, demostrando que la madera no es lo que hace bueno a un vino.

Valle dell’Acate Cerasuolo de Vittoria
Un coupage que aúna las virtudes frutales de la Nero d’Avola y la sensualidad de la Frappato, con doce meses de crianza en tanques de acero y barrica de roble, se trata del vino con más estructura del surtido de Valle dell’Acate y, aunque se puede disfrutar tras los nueve meses de crianza en botella, tiene potencial para mejorar.

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